No importa como de grande sea la vida en comparación con nosotros
Por muy grande y abismal que esta parezca, no debemos subestimarnos, pues tenemos la capacidad de trepar por la espalda de ese bastardo hijo de puta y clavar con todas nuestras fuerzas la espada en su cabeza dejándolo inerte en el suelo.
Y no contentos con ello, somos capaces de repetirlo una y otra y otra vez con tal de conseguir nuestro objetivo.